Sucesión intestada en Colombia: todo lo que debes saber

Sucesión intestada en Colombia

Sucesión intestada en Colombia

La sucesión es un proceso que inicia con el fallecimiento de una persona, para la repartición de sus bienes, pasivos y activos entre sus herederos dignos. 

El fallecido pudo haber dejado un testamento, es decir que, mediante un acto más o menos solemne, dispuso la forma en que se han de repartir una parte o todos sus bienes.

Si no realizó testamento en vida o solo repartió una parte de su patrimonio, hablamos de que debe iniciarse un proceso de sucesión intestada en Colombia sobre todo el patrimonio o la parte restante. 

Ahora bien, la sucesión intestada en Colombia se podrá iniciar por iniciativa de uno cualquiera de los herederos, ya sea por vía notarial o por vía judicial, teniendo en cuenta que, al no haber dejado testamento, la ley dispone quiénes, en qué orden y en qué porcentajes heredará cada uno de los familiares del difunto. Así pues, el Código Civil colombiano dispone, en sus artículos 1045 a 1051: 

Órdenes sucesorales para uan sucesión intestada en Colombia

Teniendo en cuenta que este orden es estricto y cada uno es excluyente de los demás, es decir, si existen herederos del primer orden, no le corresponderá herencia a los del segundo orden y así sucesivamente. 

1°. Los descendientes: Si existen hijos para suceder, ya sean producto del matrimonio o unión marital de hecho o no y ya sean naturales o adoptivos, a estos les corresponderá el patrimonio dividido a partes iguales, independientemente de su origen, edad o sexo. A falta de hijos, les seguirán en derecho los nietos. 

2°. Los padres y el cónyuge: A falta de descendencia, le corresponderá la herencia a los padres y al cónyuge por cabeza (es decir, si le sobreviven los tres, les correspondería el 33,33% a cada uno). De no haber cónyuge o compañero/a permanente, se repartirá únicamente entre los padres. 

Igual derecho tendrán los padres adoptantes, excluyendo el de los padres de sangre, salvo que el padre/madre adoptante sea el/la cónyuge del padre/madre de sangre. 

3°. Los hermanos y el cónyuge: Si los padres no le sobreviven, pero existen hermanos y cónyuge, se dividirá la herencia a partes iguales (50%) entre aquellos y éste o sólo entre aquellos (a partes iguales entre el número de hermanos que sea) de no existir cónyuge o compañero/a permanente. 

De no haber hermanos, le corresponderá el 100% de la herencia al cónyuge o compañero permanente. 

De haber hermanos carnales (que se corresponden con el fallecido tanto en padre como en madre) y hermanos simplemente maternos o simplemente paternos, los primeros recibirán el doble que los últimos. 

4°. Los sobrinos: A falta de descendientes, ascendientes, hermanos y cónyuge o compañero/a permanente, heredarán los hijos de los hermanos, es decir los sobrinos, a partes iguales. 

5°. El ICBF: A falta de todos los anteriores, recibirá el patrimonio el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar. 

La porción conyugal

Independientemente de que también se encuentre incluido en el 2° y 3° orden, el/la cónyuge o compañero/a permanente con quien el/la difunto/a no haya celebrado capitulaciones tendrá derecho a su porción conyugal, que corresponde al 50% de los bienes, pasivos y activos contenidos en su haber conyugal, que incluye todos los salarios y ganancias, frutos, pensiones, intereses y lucros de los bienes propios y sociales, todos los bienes muebles y los bienes adquiridos a título oneroso por el difunto o por su cónyuge. 

La porción conyugal deberá dividirse del resto del patrimonio como primera medida antes de iniciar el proceso de liquidación sucesoral (repartición). 

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